DÍA 16 / LA ÚLTIMA CENA

 
Adoración en directo
Antiguo Testamento

Y tomarán de la sangre, y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas en que lo han de comer. Y aquella noche comerán la carne asada al fuego, y panes sin levadura; con hierbas amargas lo comerán.  Ninguna cosa comeréis de él cruda, ni cocida en agua, sino asada al fuego; su cabeza con sus pies y sus entrañas.  Ninguna cosa dejaréis de él hasta la mañana; y lo que quedare hasta la mañana, lo quemaréis en el fuego.  Y lo comeréis así: ceñidos vuestros lomos, vuestro calzado en vuestros pies, y vuestro bordón en vuestra mano; y lo comeréis apresuradamente; es la Pascua de Jehová.  Pues yo pasaré aquella noche por la tierra de Egipto, y heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, así de los hombres como de las bestias; y ejecutaré mis juicios en todos los dioses de Egipto. Yo Jehová.  Y la sangre os será por señal en las casas donde vosotros estéis; y veré la sangre y pasaré de vosotros, y no habrá en vosotros plaga de mortandad cuando hiera la tierra de Egipto.  Y este día os será en memoria, y lo celebraréis como fiesta solemne para Jehová durante vuestras generaciones; por estatuto perpetuo lo celebraréis.
(Exodo 12, 7-14) 

Nuevo Testamento


Llegó el día de los Panes sin levadura, en el cual era necesario sacrificar el cordero de la Pascua.
Entonces Jesús envió a Pedro y a Juan, diciendo: -Id, preparadnos la Pascua para que la comamos.

Ellos le preguntaron: -¿Dónde quieres que la preparemos?

Él les dijo: -Al entrar en la ciudad os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidlo hasta la casa donde entre  y decid al padre de familia de esa casa: "El Maestro te dice: «¿Dónde está el aposento donde he de comer la Pascua con mis discípulos?».  "Entonces él os mostrará un gran aposento alto, ya dispuesto; preparadla allí.  Fueron, pues, y hallaron como les había dicho; y prepararon la Pascua. Cuando era la hora se sentó a la mesa, y con él los apóstoles. Y les dijo: -¡Cuánto he deseado comer con vosotros esta Pascua antes que padezca!, porque os digo que no la comeré más hasta que se cumpla en el reino de Dios. Tomando la copa, dio gracias y dijo:--Tomad esto y  repartidlo entre vosotros,  porque os digo que no beberé más del fruto de la vid hasta que el reino de Dios venga. También tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: --Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí. De igual manera, después de haber cenado, tomó la copa, diciendo: -Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama.

(Lucas, 22, 7-20)
  
Yo soy el pan de Vida. Sus padres, en el desierto, comieron el maná y murieron.
Pero este es el pan que desciende del cielo, para que aquel que lo coma no muera. Yo soy el pan vivo bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá eternamente, y el pan que yo daré es mi carne para la Vida del mundo».
Los judíos discutían entre sí, diciendo:
«¿Cómo este hombre puede darnos a comer su carne?».

Jesús les respondió: «Les aseguro que si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no tendrán Vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene Vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Porque mi carne es la verdadera comida y mi sangre, la verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él. Así como yo, que he sido enviado por el Padre que tiene Vida, vivo por el Padre, de la misma manera, el que me come vivirá por mí. Este es el pan bajado del cielo; no como el que comieron sus padres y murieron. El que coma de este pan vivirá eternamente».
 (Juan 6, 48-58)

ORACIÓN

Papá, Jesús y Espíritu Santo,

quiero arrodillarme delante de vosotros
y no decir nada,

sólo estar,

sólo amar

porque ¿qué puedo entregaros? ¿que puedo ofreceros?
Soy un pequeño niño que no tengo nada,
que no soy nada, mi único deseo

es estar, solo amar
y pasar la eternidad sin moverme, arrodillado

sabiendo que está el cielo entero frente a mi
sin decir nada, amándome, mirándome
amándome,... amándome

Y en este silencio me llamas, Jesús

me dices "VEN, TENGO SED DE TI"
y yo me acerco...

"VEN, TENGO SED DE TI"
y me aproximo...
  
"VEN [DI TU NOMBRE], más cerca,

TENGO SED DE TI"

Y entras en mi, Jesús,

y contigo Papá y el Espíritu Santo, vivos, completos,
tocándome en mi interior

amándome en mi interior

Y yo entro en vosotros
y me coméis, y me recibís,
vivo, completo
y me dejáis tocaros
y me dejáis amaros

Estáis conmigo, para mi, por mi, en mi

No quiero decir nada,
no puedo decir nada,
solo estar, solo amar
y, así, pasar la eternidad.